¿Con qué frecuencia usar un irrigador dental?

cómo usar el irrigador dental waterpick

Hoy vamos a ver cada cuanto tiempo debes usarlo y si tienes que continuar utilizando el hilo dental, sigue leyéndonos.

Frecuencia de uso

Tener una buena higiene bucal es muy importante para evitar que aumente el riesgo de padecer enfermedades cardiacas o relacionadas con el estómago. Los expertos recomiendan cepillarse los dientes dos veces al día y usar el hilo dental al menos una vez por día por lo que el irrigador bucal se puede usar cada vez que te laves los dientes o una sola vez al día.

No obstante, el hecho de lavarse los dientes nada más terminar de comer no siempre es lo más adecuado para la salud bucal y es que depende de los alimentos que se hayan ingerido, razón por la cual se recomienda esperar unos 15-20 minutos desde el momento en el que se haya terminado de comer hasta que se proceda a cepillarse los dientes.

Esto se debe a que cuando comemos se produce una subida de acidez en la cavidad bucal que sumada a la acidez que todos tenemos en la boca (PH7), provocan que el esmalte de los dientes se reblandezca. Para evitar ese desgaste, algunos expertos recomiendan también enjuagarse la boca con agua en primer lugar antes de cepillarse los dientes.

No hay que lavarse los dientes inmediatamente después de comer cuando se haya ingerido dulce o tomado algún refresco. También hay que tener cuidado con el uso excesivo del hilo dental ya que puede debilitar las encías. Además los expertos recomiendan cambiar los cepillos o los cabezales de aparatos como los irrigadores bucales cada tres o cuatro meses.

¿Irrigador dental o cepillo primero?

Antes de resolver una de las grandes dudas sobre qué hay que hacer primero hay que recordar que el irrigador dental no es una opción sustitutiva del cepillado o del hilo dental sino que se trata de un método complementario.

Los expertos señalan que el uso de las tres técnicas para la higiene bucal reduce las toxinas bacterianas, permite eliminar la placa que queda suelta, dificulta la maduración de la placa en la boca, mejora el aliento y permite tener una mayor higiene en la boca.

Es cierto que el irrigador se puede usar indistintamente antes y/o después de haberse cepillado los dientes aunque los expertos recomiendan su uso una vez nos hayamos cepillado los dientes o usado hilo dental. Esto se debe a que se eliminan más bacterias de los dientes y las encías y por lo tanto se reduce el riesgo de que se forme placa y sarro.

El irrigador bucal se puede usar a cualquier hora del día aunque sí que es verdad que se recomienda su uso después de la última comida ya que por la noche es cuando se suele tener más tiempo para poder hacer una limpieza bucal con más tiempo y sin tanto prisa y además es el momento del día a partir del cual van a pasar más horas sin que se ingiera comida por lo que es el periodo de tiempo más largo en el que la boca va a estar más limpia.

Dicho esto, el uso del irrigador bucal tras haberse cepillado los dientes no es algo que sea de obligado cumplimiento, de hecho, se puede usar antes de lavarse los dientes sin ningún tipo de problema ya que por encima de si se hace antes o después, lo verdaderamente importante es que se utilice el irrigador junto a las otras dos técnicas de limpieza bucal para tener una mayor salud bucodental.

¿Enjuague bucal también?

Para tener una higiene bucal completa el uso del enjuague bucal es muy recomendable ya que se trata de otra opción complementaria al cepillado de dientes, el hilo dental o el irrigador bucal.

El principal beneficio de usar un colutorio es que ayuda a evitar el mal aliento además de frenar la gingivitis -enfermedad de las encías- y combatir la caries ya que durante el tiempo de enjuagado se eliminan bacterias que se encuentran en la boca.

En el mercado hay mucha variedad y oferta de colutorios así que si quieres usar uno deberás fijarte en el principio activo y tener claro para qué lo quieres ya que no es lo mismo un colutorio para la caries que para tratar la gingivitis o el mal aliento.

El uso del enjuague bucal se recomienda siempre después del cepillado o de haber usado hilo dental y tres veces al día durante 3-4 minutos. Es más, los expertos señalan que para que el colutorio haga más efecto no se debe comer ni beber nada hasta que haya pasado como mínimo media hora desde que te hayas enjuagado, por lo que lo más cómodo es usar el colutorio por la noche antes de acostarse.

A pesar de que todos los expertos en higiene bucodental recomiendan el uso del colutorio hay que tener algunas cosas en cuenta y es que su uso excesivo puede tener efectos contraproducentes para la salud.

Se recomienda el uso de colutorios sin alcohol ya que aquellos que sí lo tienen provocan la sensación de tener la boca seca porque el alcohol que contienen produce deshidratación y no se deben usar más de dos veces al día.

Para aquellos colutorios que contienen clorhexidina –un compuesto antiséptico- el uso que se recomienda es de 30 días máximo ya que podría causar manchas en el esmalte de los dientes o en las encías.

Un estudio de la Universidad de Harvard señala que el uso indiscriminado de los colutorios puede llegar a ser dañino para la salud ya que elimina bacterias perjudiciales para los dientes y encías pero también elimina bacterias que protegen nuestro sistema interno y cuya eliminación puede provocar que aumente el riesgo de padecer diabetes.

Conclusión

En definitiva queda demostrado la importancia de usar el irrigador dental pero siempre recordando que se trata de un método complementario de higiene bucal y que ha de utilizarse tras el cepillado de dientes y el uso de hilo dental si se quiere.

Se recomienda utilizar el irrigador dental por la noche, tras la última comida aunque no es de obligado cumplimiento. Lo realmente importante es que lo utilices cuando tengas tiempo y puedas hacerlo bien quedando en un plano secundario el momento del día en que lo hagas.