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Cupping: ¿puede reducir la celulitis?

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En la actualidad podemos encontrarnos con una amplia variedad de tratamientos anticelulíticos, concebidos fundamentalmente con la finalidad de intentar, al menos, reducir o disminuir la apariencia de la celulitis (como ocurre con el cupping), la cual puede llegar a ser muy complicada de tratar, especialmente cuando se ha formado hace tiempo o cuando se trata de una celulitis más severa y grave (como por ejemplo ocurre con la denominada como celulitis edematosa).

De hecho, aunque en la mayoría de las ocasiones no pasa de ser un mero problema estético, muy común en muchas mujeres (se calcula que entre un 80 y un 90 por ciento de las mujeres lo padece en algún momento de sus vidas, sobre todo a partir de la pubertad), en algunas ocasiones sí puede advertir de la presencia de algún problema de salud mucho más serio.

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Y los tratamientos habitualmente utilizados se caracterizan sobre todo por ser muy dispares. Por ejemplo, existen masajes con cualidades anticelulíticas cuyo objetivo principal es el de estimular la circulación sanguínea, reduciendo con ello la acumulación de líquidos.

Los exfoliantes, especialmente de café, por otro lado, serían útiles a la hora de reducir la acumulación de células muertas, dando paso a una piel más firme y tersa, mientras que su aplicación en forma de masajes también estimularía la circulación.

También podemos mencionar las cremas anticelulíticas, que sí parecen ayudar un poco, especialmente cuando optamos por cremas y geles elaborados con ingredientes activos que sí han demostrado ser eficaces a la hora de disminuir algunos de los síntomas más visibles de la celulitis.

Y un buen ejemplo lo encontramos en el gel anticelulítico desarrollado por la marca española Akento Cosmetics, muy valorada por los consumidores.

Sin embargo, existen a su vez otros tratamientos cuya efectividad muchos expertos ponen en duda, principalmente porque, al menos por el momento, no existen evidencias científicas reales a cerca de sus supuestos efectos beneficiosos.

Un buen ejemplo lo encontramos en el cupping; o, lo que es lo mismo, el uso de ventosas para eliminar la celulitis. ¿En qué consiste? ¿Se trata de una opción verdaderamente útil?

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¿Qué es el cupping? ¿En qué consiste?

Bajo el nombre de cupping nos encontramos ante un tratamiento consistente en la aplicación de una serie de ventosas de vacío a lo largo del cuerpo; aunque, en esta ocasión, es común que se incida especialmente en las áreas más afectadas por la celulitis (esto es, donde habitualmente se ha formado).

De acuerdo a los expertos que la practican, las ventosas funcionarían estimulando la circulación, a la vez que fomentarían el proceso de desintoxicación natural del cuerpo.

Sería, como vemos, unos beneficios aparentemente similares a los que podría producir el cepillado en seco (otro tratamiento corporal casero muy común contra la celulitis), pero el cupping actuaría de manera mucho más profunda.

A medida que las ventosas -o copas- se deslizan sobre el cuerpo, según van actuando, generan una especie de vacío, aspirando la piel, lo que ayudaría positivamente a la hora de activar la circulación.

A su vez, quienes lo practican inciden en señalar que también descompondría los depósitos de grasa que comúnmente podrían causar la formación de los típicos hoyuelos que habitualmente acompañan a la celulitis (aunque, como veremos, por el momento no existen pruebas científicas reales de este supuesto beneficio).

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¿Cómo funciona el cupping para la celulitis?

La succión causada por las ventosas llevaría glóbulos rojos a la sangre, motivo por el cual es tremendamente común que se formen distintos hematomas en las zonas de la piel donde las ventosas han sido aplicadas, debido a que los glóbulos rojos tienden a permanecer en el área con la finalidad de continuar curando la zona, de la misma manera que si se hubiera producido una lesión. En definitiva, los glóbulos rojos se quedan en la zona con la finalidad de sanar.

Esto significa que el especialista, de forma específica, lleva artificialmente esos glóbulos rojos al área de la piel que se desee tratar mediante la técnica de succión, por lo que si existe algo que deba ser curado -y tratado- en lo profundo de la capa muscular, el hematoma permanecerá en el área hasta sanarlo.

Eso sí, debemos diferenciar las ventosas tradicionalmente utilizadas por el especialista en los tratamientos profesionales, de las ventosas para la celulitis que podemos encontrar y comprar en tiendas especializadas, las cuales funcionarían con los mismos principios de estimulación de la circulación que las terapias más tradicionales, pero serían mucho más suaves.

Este tipo de ventosas se caracterizan por ser de silicona, por lo que no causarían hematomas, debido principalmente a que no existe calor involucrado, y a que las ventosas en sí tienden a moverse constantemente, deslizándolas por el cuerpo a lo largo de la piel (en las áreas afectadas), en lugar de dejarlas en un único lugar.

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¿Es verdad que el cupping funciona para la celulitis?

De acuerdo a los expertos que practican esta terapia, debemos tener en cuenta que la celulitis tiende a ser el resultado de una mala circulación sanguínea, a lo que se le pueden sumar otros factores como la existencia de problemas linfáticos (es decir, el cuerpo no drena las toxinas y la linfa tan bien como en realidad debería), además de desequilibrios hormonales y retención de líquidos.

En este sentido, los expertos indican que las ventosas mueven la sangre, consiguiendo aumentar la circulación y reduciendo la acumulación de los líquidos, por lo que el cupping sí podría ser de utilidad para reducir y disminuir la apariencia de la celulitis.

Así, la aplicación regular y repetida de las ventosas de vacío acabaría “rompiendo” la celulitis, cambiando la textura de la piel.

Esto en la práctica, porque, al menos por el momento, no existen estudios científicos que hayan demostrado estos efectos. Aunque un estudio publicado en el año 2015 sí descubrió que las ventosas podrían estimular el drenaje linfático, la eliminación de toxinas y otros subproductos químicos del organismo, lo que podría mejorar la apariencia de la celulitis.

En este sentido, las ventosas fueron colocadas sobre las áreas de la piel donde se había formado la celulitis, mientras que una bomba de mano generaba una succión. Después de cinco semanas de tratamiento regular, las mujeres que participaron en el estudio observaron una disminución de su grado de la celulitis.

Lo mismo ocurriría con otro estudio, esta vez publicado en el año 2010, que analizó qué efectos tendría el masaje mecánico, que consiste en un masaje profesional llevado a cabo con una máquina, así como el masaje de drenaje linfático, que se caracteriza por ser un tipo de masaje especial en el que se usa una ligera presión con la finalidad de ayudar al sistema linfático a la hora de drenar líquidos, eliminar toxinas y desechos.

Se encontró que este último masaje era capaz de mejorar la circulación cuando se aplicaba cierta presión en los tejidos, tendones y ligamentos que conectan los músculos a la piel. Es más, las tres técnicas eran útiles para disminuir la circunferencia del muslo y reducir la grasa.

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Cómo utilizar correctamente el cupping (ventosas) para la celulitis

Lo cierto es que la utilización de las ventosas para la celulitis (de silicona) especialmente concebidas para su uso en casa se caracteriza por ser tan simple como sencillo de aplicar. Toma nota, a continuación te aplicamos los pasos que debes seguir para ello:

  • Aceite. En primer lugar debemos empezar a aplicar un aceite corporal nutritivo (como el aceite de coco, el aceite de almendras dulces o el aceite de argán) en el área donde se va a tratar la celulitis. En la mayoría de las ocasiones se debe aplicar en el sitio donde se ha formado la celulitis.
  • Colocación. Ahora es el momento de colocar con cuidado la ventosa o ventosas en el área del tratamiento. Es muy sencillo, simplemente sitúala en el lugar a tratar, luego aprieta y finalmente suelta.
  • Deslizamiento. Ahora desliza la ventosa con la ayuda de movimientos circulares, o bien hacia delante y hacia atrás.
  • Tratamiento. Finalmente, continúa durante 15 a 20 minutos. Luego retírate las ventosas con cuidado, y termina aplicándote un nuevo aceite corporal o crema nutritiva.

Se aconseja repetir el procedimiento entre dos a tres veces por semana como mucho, hasta llegar a sesiones diarias de 10-15 minutos (lo que dependerá específicamente de cómo actúe la piel).

Eso sí, a la hora de disfrutar de sus cualidades al máximo, sin hacer daño, es imprescindible generar la cantidad correcta de succión, lo que significa no empujar la ventosa hacia abajo (hacia la piel) con demasiada fuerza. También es imprescindible acostumbrarse al tratamiento.

Eso sí, en caso de que duela, significa que existe demasiada succión, por lo que lo ideal es retirar el tratamiento a base de cupping y empezar de nuevo con el procedimiento.

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