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Todas las claves para hacer un exfoliante corporal casero

La exfoliación se convierte en un proceso más de cualquier rutina de cuidado de la piel, debido a que se caracteriza por ser una opción básica ideal a la hora de ayudar a la piel a desprenderse mejor de las células muertas y envejecidas, mientras que damos paso a una piel mucho más renovada y saludable, que encontramos ubicada justo debajo. Aunque es cierto que podemos encontrarnos en las tiendas con una enorme cantidad de exfoliantes faciales y corporales, ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de hacer un exfoliante corporal en casa?

Es muy probable que ya sepas que la exfoliación facial regular pasa a convertirse en una opción esencial dentro de cualquier rutina de cuidado de la piel. Y es que incluso las pieles grasas o demasiado sensibles también precisan desprenderse de las células muertas y envejecidas que se acumulan en la superficie de la piel (epidermis).

Todas las claves para hacer un exfoliante corporal casero

No en vano, aunque cuando somos jóvenes la piel lleva a cabo de forma más o menos correcta su función natural de renovación celular, a medida que vamos cumpliendo años esta función se ralentiza, de forma que a poco a poco lo más habitual es que se acabe formando una capa gruesa de células muertas, dando como resultado la aparición de áreas de la piel ásperas y opacas.

Por este motivo, a medida que vamos envejeciendo la exfoliación se constituye como un paso más indispensable dentro de cualquier rutina de cuidado de la piel que se precie, independientemente del tipo de piel que tengamos.

Eso sí, que la exfoliación sea un paso esencial, no significa -ni mucho menos- que se trate de un proceso que debamos llevar a cabo cada día, puesto que aunque nuestra piel tienda a responder bien a la exfoliación en sí misma, podríamos terminar irritándola e inflamándola en exceso.

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Por tanto, dependiendo de los ingredientes utilizados en su formulación, así como en función del tipo de piel que tengamos, es conveniente no excedernos en la exfoliación, lo que significa hacerlo dos o tres veces a la semana como máximo, y no incidir de forma tan intensa a la hora de aplicarlo (esto es, no frotar demasiado, ni de forma excesiva).

Sea como fuere, indiferentemente de que usemos un exfoliante elaborado por una marca de belleza, como si aprendemos a hacerlo nosotros mismos en casa, no hay duda que la exfoliación regular nos acabará proporcionando excelentes beneficios.

Uno de los más evidentes es la propia renovación de la piel, dado que al eliminar las células muertas que se han ido acumulando con el paso del tiempo en su superficie, damos paso a una piel mucho más renovada, luminosa, brillante y saludable, que encontramos justo debajo.

Pero no se trata del único beneficio. De hecho, ¿sabías que, después de cada exfoliación, preparamos la piel para recibir mucho mejor el resto de productos que conforman nuestra rutina de cuidado de la piel? Esto es debido a que, al eliminar la gruesa capa de células muertas, la piel se encuentra mucho más receptiva, de forma que los diferentes productos tenderán a ser absorbidos más fácilmente, penetrando incluso más profundamente.

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Cuáles son los mejores ingredientes exfoliantes que podemos utilizar

Cuando nos planteamos la posibilidad de elaborar nuestro propio exfoliante casero, es conveniente saber de antemano qué ingredientes podemos utilizar en su preparación. De hecho, lo cierto es que existen una amplísima diversidad de ingredientes útiles en este sentido, los cuales se caracterizan sobre todo por ser de origen cien por cien natural.

Por tanto, una de las principales ventajas a la hora de plantearnos la posibilidad de elaborar un exfoliante en casa es que podemos escoger qué ingredientes usar en su elaboración, lo que dependerá del tipo de piel que tengamos y, sobre todo, de cuáles sean las necesidades que esta tenga en todo momento.

En cualquier caso, a continuación te ofrecemos un breve resumen acerca de cuáles son los ingredientes más interesantes que existen:

Sal marina

La sal marina puede llegar a convertirse en un ingrediente exfoliante sumamente interesante cuando, por ejemplo, nos planteamos la posibilidad de elaborar un exfoliante corporal, ayudando a eliminar los parches ásperos y secos propios de la piel envejecida y muerta.

Eso sí, no se trata de una opción tan adecuada para la piel del rostro, debido a que la sal se caracteriza por ser un exfoliante bastante más abrasivo, de ahí que no sea apto tampoco para quienes tengan la piel sensible o delicada.

Azúcar

Se convierte posiblemente en una de las mejores opciones exfoliantes que existen, gracias a que posee una textura ligeramente más suave que la sal marina, por lo que es una opción suave para la piel del rostro, o incluso para quienes tienen la piel sensible.

Puede ser utilizado tanto para la piel del cuerpo como la del rostro. Y lo que es aún mejor: contiene ácido glicólico, un ácido alfa-hidroxiácido capaz de eliminar las células muertas de forma más eficiente. Si lo deseas, puedes optar por azúcar moreno o azúcar blanco.

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Café

Debido a su textura granular, y a su elevado contenido en antioxidantes naturales, es una opción única para exfoliar la piel del cuerpo, gracias a que mientras eliminamos las células muertas de la piel conseguimos promover la formación de nuevo colágeno, considerado como uno de los componentes básicos de la piel.

Además, puede actuar estimulando la circulación, de manera que es especialmente útil como exfoliante corporal, al ayudar a tratar la celulitis y las estrías.

Avena

La avena se convierte en una opción exfoliante útil para quienes tienen la piel muy sensible o delicada, dado que se trata de un exfoliante físico interesante como alternativa para el resto de ingredientes exfoliantes.

Manzana y vinagre de manzana

Como ya te hemos mencionado en algún que otro momento, los ácidos alfa-hidroxiácidos son particularmente interesantes a la hora de exfoliar la piel, al aflojar -literalmente- las células muertas acumuladas sobre la piel, revelando una piel nueva que encontramos debajo.

Las manzanas, por ejemplo, son tremendamente ricas en ácido málico, convirtiéndose de hecho en una opción ideal a la hora de elaborar una mascarilla exfoliante facial. Mientras que el vinagre de manzana actúa como un exfoliante químico.

Leche

Tanto la leche como el yogur se convierten en dos ingredientes de textura líquida muy interesantes a la hora de preparar cualquier exfoliante casero, de origen cien por cien natural, gracias a su elevado contenido en ácido láctico.

Bicarbonato sódico

El bicarbonato de sodio se trata de otro ingrediente natural muy útil, debido a su textura granular. De hecho, se caracteriza por ser un ingrediente muy común en la elaboración de diferentes remedios de belleza, como por ejemplo a la hora de blanquear los dientes o relajar los pies cansados.

Arroz molido

La textura y consistencia del arroz molido es una opción suave como exfoliante regular, pudiendo ser utilizado no solo sobre la piel del rostro, sino también del cuerpo.

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Cómo hacer un exfoliante corporal casero

Aunque en diferentes momentos te hemos hablado acerca de algunos de los mejores exfoliantes corporales que podemos encontrar en el mercado, lo cierto es que también es perfectamente posible hacerlo fácilmente en casa. Te indicamos los ingredientes que necesitas y los pasos a seguir para ello.

Ingredientes:

  • 2 tazas de azúcar moreno
  • 1 taza de aceite de coco
  • Opcional: aceites esenciales y extracto de vainilla

Elaboración:

Dado que es bastante probable que el aceite de coco se encuentre en estado sólido, es conveniente calentarlo ligeramente unos pocos segundos con la finalidad de derretirlo. No obstante, en caso de que no desees hacerlo así, también puedes optar por elaborarlo como te comentamos a continuación.

Solo debes batir el azúcar moreno junto con el aceite de coco en estado sólido (aunque la textura debe ser lo más suave posible, lo que significa que no debe estar muy duro). Luego, añade cualquier aceite esencial que te guste (el aceite esencial de naranja, por ejemplo, combina a la perfección), y un poco de extracto de vainilla.

Es conveniente batir ligeramente hasta conseguir una textura similar a la masa de galletas; es decir, ligeramente arenosa pero suave.

También puedes optar por utilizar un procesador de alimentos en lugar de un batidor, aunque debes tener en cuenta que no es muy recomendable procesarlo durante mucho tiempo, dado que el aceite de coco podría acabar por derretirse por completo.

Una vez se haya obtenido la textura deseada, simplemente almacénalos en recipientes de cristal que puedas cerrar de forma hermética. Se conservará perfectamente a lo largo de las siguientes semanas.

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Cómo usar el exfoliante casero corporal

A la hora de utilizarlo tan solo debes hacerlo inmediatamente después de la ducha, con la piel perfectamente limpia y ligeramente humedecida. Para ello, simplemente ponte un poco de este maravilloso exfoliante en la palma de la mano, y aplícatelo sobre el cuerpo con la ayuda de suaves movimientos circulares.

Eso sí, en caso de estrías o celulitis, es aconsejable incidir un poco más en estas áreas, para disfrutar al máximo de todas sus cualidades que nos proporciona este exfoliante corporal casero.

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