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Qué es y para qué sirve el agua micelar

En bastantes ocasiones te hemos hablado acerca de los beneficios que supone seguir una rutina de cuidado de la piel, lo que ayuda positivamente a la hora ya no solo de protegerla, hidratarla y cuidarla al máximo, sino también limpiarla. Y dentro del paso de la limpieza nos encontramos con el agua micelar, un revolucionario producto que nació hace pocos años, y que como hemos descubierto ya, ha llegado para quedarse.

Lo cierto es que nos encontramos ante un producto básico de belleza, originalmente nacido en Francia, que sin embargo ya podemos encontrar disponible en infinidad de países.

Qué es y para qué sirve el agua micelar

No en vano, como coinciden en señalar muchos especialistas, una rutina de cuidado de la piel no se encuentra cien por cien completa si no distinguimos al agua micelar entre uno de los productos limpiadores.

Y es que, como probablemente sabrás a estas alturas, la limpieza se convierte en uno de los pasos esenciales de cualquier régimen de belleza que se precie, lo que significa que es esencial como primer paso, ya que en caso de no limpiar la piel correctamente el resto de productos que conforman la rutina (tónico, sérum y humectante) no actuarán como es debido.

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¿Qué es y en qué consiste el agua micelar?

Podríamos definir básicamente al agua micelar como un agua blanda, en comparación con el agua tradicionalmente dura que, entre otros aspectos, contiene un elevado contenido en minerales.

De hecho, el agua micelar contiene una serie de diminutas cápsulas de aceite suspendidas en la fórmula. Es lo que se conoce habitualmente bajo el nombre de micelas, y las cuales quedan suspendidas en el agua.

Estas micelas se caracterizan por ser tan infinitamente pequeñas que al aplicarnos el producto sobre la piel no se nota absolutamente nada. Al contrario, tanto cuando lo observamos como cuando nos lo ponemos sobre la piel, parece agua corriente (aunque, como en realidad está descubriendo en este momento, en realidad no lo es).

Tal y como coinciden en señalar muchos especialistas, esto proporciona excelentes beneficios para la limpieza de la piel, debido a que obtenemos tanto agua como aceite como medio de limpieza en un mismo producto.

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De esta manera, mientras que el agua es capaz de retirar las impurezas y la suciedad acumuladas en la piel, el aceite es útil a la hora de eliminar el exceso de sebo. Así, el agua actúa también como hidratante de la piel, a la vez que el aceite actúa como acondicionador.

Eso sí, como conoceremos en el apartado especialmente dedicado a ello, a la hora de aprovecharnos al máximo de estos beneficios limpiadores, hidratantes y acondicionadores, es fundamental utilizarlo de forma correcta.

Para ello, es adecuado aplicarlo siempre con la ayuda de una bolita de algodón. Las micelas son capaces de adherirse al algodón, de manera que al pasarlo posteriormente por el cutis, es capaz de eliminar tanto la suciedad como el maquillaje de aquellas áreas de la piel donde lo hemos aplicado.

No debemos olvidarnos que, por lo general, la fórmula del agua micelar se caracteriza por ser hidratante y suave, lo que significa que no solo es respetuosa incluso con las pieles sensibles y delicadas, sino que no es necesario llevar a cabo ningún tipo de enjuague ni aclarado.

Esta es posiblemente una de las ventajas más interesantes que encontramos en este tipo de producto. Y es que solo debemos permitir que el área de la piel que deseemos limpiar se empape con todas las bondades del agua micelar, aplicarlo con suavidad, y dejar que las diferentes micelas sean capaces de atraer para sí toda la suciedad y las impurezas.

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Para qué sirve el agua micelar

No debemos olvidarnos que el agua micelar se convierte en una maravillosa alternativa para limpiar la piel, debido fundamentalmente al hecho de que contiene agua blanda y micelas, que, como ya te hemos indicado, consisten en una serie de pequeñas bolitas de aceite que atraen, de manera natural, las impurezas y los desechos que se han ido acumulando en la piel con el paso del tiempo.

Este es uno de los aspectos más interesantes de este producto. Y es que las micelas actúan como una serie de pequeños imanes capaces de atraer las diferentes impurezas presentes en la superficie de la piel, lo que incluye no solo la propia suciedad en sí misma, sino también el maquillaje y el exceso de aceite (sebo).

Así, es posible eliminar toda la suciedad presente en la piel, pero sin alterar su equilibrio natural, ni eliminar o retirar todo el aceite o sebo, tan esencial a la hora de mantener la piel humectada y protegida.

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De acuerdo a distintos estudios, se ha encontrado que las diferentes micelas tensioactivas presentes en el agua micelar tienden a ser menos agresivas con los lípidos naturalmente presentes en la piel, siendo, además, ciertamente esenciales a la hora de disfrutar de una piel mucho más suave y saludable.

Eso sí, no debemos diferenciar el agua micelar con el tónico, puesto que algunos tónicos faciales sí puden contener el alcohol, el cual puede acabar dañando la piel, resecándola y deshidratándola, motivo por el cual no suelen ser opciones adecuadas para pieles sensibles o irritadas (a no ser que, evidentemente, optemos por algún tónico libre de alcohol, concebido para este tipo de pieles).

En algunas ocasiones incluso el agua micelar puede funcionar como un producto tónico, por lo que haría las funciones tanto de limpiador como de tónico facial. No en vano, si optamos por un buen producto, nos encontraremos con que su fórmula compleja puede llegar a ofrecer prácticamente las mismas cualidades que un tónico, pero sin los ingredientes activos que podrían acabar eliminando la grasa.

Gracias a todo ello, cada vez más expertos aconsejan optar por el agua micelar, en sustitución de las toallitas desmaquillantes (también conocidas habitualmente como toallitas de maquillaje).

Y es que, aunque pocas personas lo saben, lo cierto es que este tipo de toallitas pueden llegar a contener una serie de productos químicos que pueden llegar a irritar la piel, especialmente cuando se utilizan con cierta regularidad, lo que no da tiempo a que la piel se recupere del todo.

Es más, las toallitas desmaquillantes también pueden acabar dejando esos productos y sustancias químicas sobrel la piel, los cuales pueden no desaparecer nunca cuando no se opta por cualquier otro limpiador profundo después de la aplicación del desmaquillante (sobre todo si no se usa el agua micelar como opción).

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No obstante, debemos tener en cuenta que el agua micelar no es del todo capaz de eliminar completamente todo el maquillaje presente en la piel del rostro, a no ser que nos encontremos ante un tipo de producto que se caracterice por ser un agua micelar eficaz con el tipo de maquillaje waterproof.

Por suerte, el agua micelar es una opción excelente a la hora de limpiar la piel muy bien, y puede ser tan útil para usar tanto por la mañana (en la rutina de cuidado de la piel matutina) como por la noche (en la rutina de cuidado de la piel nocturna).

Es una opción excelente para la conocida como doble limpieza, que consiste en el uso de un limpiador de aceite (como podría ser el caso del agua micelar) para luego acabar con la aplicación de un limpiador espumoso. En estos casos, es ideal aplicarlo por la noche, siempre antes de la rutina de cuidado de la piel.

En estos casos, el agua micelar sí es útil a la hora de utilizar sobre el maquillaje, sobre todo cuando es alguna opción apta para maquillajes resistentes al agua (tipo waterproof), y se combina con la doble limpieza.

Otra de las ventajas que encontramos es su facilidad de aplicación, lo que significa que únicamente necesitamos alguna que otra bolita de algodón para aplicarlo sobre la piel del rostro (es más, no olvides que no se necesita ningún tipo de aclarado ni enjuague).

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Y su facilidad de transporte, ya que en la mayoría de las ocasiones podemos encontrarnos con aguas micelares que vienen en cómodos envases de viaje, de manera que solo debes colocarlo en el bolso y llevártelo a donde lo necesites.

Por ejemplo, es una opción ideal para después del gimnasio o para después de que practiques cualquier tipo de actividad física que suponga un exceso de sudoración, ya que en estos casos bastará con aplicarse un poco de agua micelar sobre la piel sudada con la finalidad de limpiarla en profundidad, sin necesidad de aclarado.

Y tú, ¿ya sabes qué es y para qué sirve el agua micelar? Lo cierto es que si tenemos en cuenta sus diferentes usos, la facilidad con que podemos aplicarlo sobre la piel, sin aclarado, el hecho de poder transportarlo a cualquier sitio y su precio verdaderamente económico y accesible, no hay duda que nos encontramos ante un producto revolucionario que puede llegar a formar parte de cualquier tipo de rutina de cuidado de la piel.

Eso sí, no olvides escoger siempre el agua micelar más adecuada para tu tipo de piel, especialmente después de descubrir qué es y para qué sirve.

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