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Cómo usar el agua micelar: 6 formas diferentes

Sobre los diferentes beneficios que nos proporciona eguir cada día una rutina de cuidado de la piel ya te hemos hablado en diferentes ocasiones. Y es que mantener un determinado régimen de belleza se convierte en una opción ideal, simple, fácil y sencilla de cuidar la piel, nutriéndola, hidratándola y protegiéndola al máximo. Pero, antes de empezar, es conveniente limpiarla. Y, en la mayoría de las ocasiones, el agua micelar se convierte en una opción única. Pero, ¿cómo usar el agua micelar? Y, sobre todo, ¿de qué manera podríamos hacerlo de manera correcta?

Cuando hablamos de seguir una rutina de cuidado de la piel, es evidente que nos referimos a seguir un determinado régimen de belleza que, entre otros aspectos, se ocupe y se encargue de tonificar la piel, proporcionándole todos los principios activos que necesita a la hora de abordar problemas y necesidades específicas.

Cómo usar el agua micelar

A su vez, el uso de un suero facial puede ser otra opción excelente, útil y simple, de brindar altas concentraciones de determinados ingredientes activos, que también pueden ser de bastante ayuda a la hora de abordar necesidades particulares.

Y tampoco podemos olvidarnos del tratamiento específico (como podría ser el caso de la crema antiarrugas) y el propio humectante en sí.

Y es que la hidratación y la humectación regular de la piel son dos pasos finales esenciales, que nunca deberíamos olvidar, ya que una piel seca y deshidratada se convierte en el candidato perfecto para mostrar líneas finas de expresión y arrugas, además de áreas resecas y deshidratadas.

Pero lo que pocas personas saben es que una limpieza inadecuada de la piel puede acabar cualquier rutina de cuidado. ¿Sabes exactamente por qué? con el paso de los días, en la piel del rostro tienden a acumularse impurezas, suciedad (que no se ve), exceso de aceite y una capa gruesa de células muertas.

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Si no conseguimos retirar toda esa suciedad es muy difícil que los diferentes productos que conforman nuestro régimen de belleza puedan penetrar fácilmente en las distintas capas de la piel, no actuando como en realidad deberían hacerlo.

El problema es más que evidente: estaremos gastándonos muchísimo dinero en esos productos, pensando que están haciéndonos bien, cuando en realidad no están sirviendo absolutamente para nada.

Por todo ello, es esencial empezar cualquier rutina de cuidado de la piel con la aplicación de un buen limpiador, el cual nos ayuda a retirar toda esa suciedad e impurezas. Además, claro está, del maquillaje en el caso de las mujeres. Lo que incluye el uso regular de un exfoliante, al menos dos o tres veces por semana, lo que nos será de muchísima utilidad a la hora de eliminar esa gruesa capa de células muertas que pueden producir áreas de la piel parcheadas, secas y ásperas.

Es aquí donde nos encontramos con el agua micelar, un producto que nació originalmente en Francia, y que entre otros interesantes aspectos, se convierte en una opción excelente como limpiador simple y sencillo, además de refrescante y ciertamente eficaz.

Y es que se trata de un limpiador, en base de agua, en cuya composición nos encontramos con micelas, que son unas pequeñísimas moléculas de aceite, las cuales se encuentran suspendidas en la fórmula. De hecho, son estas micelas las responsables de que el agua micelar se haya convertido en una opción excelente dentro de la rutina de cuidado de la piel.

Y esto es debido a que las micelas son capaces de atraer y atrapar como un imán toda la suciedad presente en la piel del rostro, así como el exceso de aceite. Y lo que es aún mejor: no necesita ningún tipo de aclarado o enjuague. Por lo que podemos llevarnos el envase a cualquier sitio, ideal por ejemplo para limpiar el sudor de la piel, por ejemplo, después de haber practicado ejercicio físico.

A la hora de aplicarlo, en la mayoría de ocasiones basta con el uso de una bolita de algodón, la cual debemos empapar con el agua micelar, para posteriormente aplicarlo presionando ligeramente sobre la superficie de la piel (es decir, sobre el área del rostro que deseemos limpiar). Pero, ¿sabías que existen más formas de usarlo? Te los explicamos.

Descubre: Cómo usar el agua micelar: 6 formas diferentes

Para quitar el maquillaje suavemente

Cada día, desmaquillarse puede convertirse en una auténtica lucha, sobre todo cuando no se utilizan los productos limpiadores desmaquillantes necesarios para ello. Pero esto no tiene por qué ser así.

El agua micelar, por ejemplo, puede convertirse en el desmaquillador ideal para limpiar y desmaquillar con suavidad tanto los ojos como la piel del rostro, y todo ello en un simple paso.

Se caracteriza, como te hemos mencionado ya, por ser un limpiador refrescante y ligero, bastante agradable cuando lo aplicamos sobre la piel, cuyas micelas diminutas ayudan a eliminar los diferentes residuos que quedan en la piel.

De hecho, una de las principales ventajas es que al no contener alcohol, no pica ni irrita la piel, por lo que pueden usarlo tanto las pieles sensibles y delicadas como incluso encima de los propios ojos.

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Ideal para tonificar la piel

Como de buen seguro sabrás, tanto la limpieza como la tonificación se convierten en dos pasos esenciales y útiles en cualquier rutina de cuidado de la piel. De hecho, mientras que el limpiador se caracteriza por ser el primer paso a aplicar, en muchas ocasiones suele seguirle el tónico.

Sin embargo, ¿sabías que es perfectamente posible utilizar el agua micelar como un tónico general? Esto es debido a que el agua micelar actúa extrayendo toda la suciedad y el aceite que podemos encontrar en la superficie de la piel, además de limpiar los poros.

Por otro lado, su fórmula ligera puede parecer agua, pero además de convertirse en un excelente limpiador facial, también puede ayudar a cubrir con suavidad toda la piel, tonificándola activa y fácilmente.

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Útil para limpiar el rostro

Como ya te hemos mencionado en distintos momentos, la limpieza de la piel del rostro se convierte en una de las formas de usar el agua micelar más evidentes, ya que se trata de uno de los objetivos para lo cual ha sido elaborada.

Es posible usarla como una limpieza facial ligera, gracias precisamente a su consistencia y textura: se caracteriza por contener una fórmula liviana y ligera, por lo que es tremendamente fácil de aplicar. Además, es muy refrescante, no dejando en la piel esa incómoda sensación grasosa que habitualmente acompaña al uso de otros limpiadores y desmaquillantes, sobre todo los elaborados con base de aceite.

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Para hidratar y refrescar la piel

Puesto que no es necesario ni imprescindible enjuagar o aclarar la piel después de la aplicación del agua micelar, se convierte en una opción ideal para refrescar y limpiar la piel, pudiendo transportar el envase a cualquier sitio.

Por este motivo, es tremendamente fácil de usar después de un entrenamiento, la práctica deportiva o cualquier tipo de actividad física, ya que la sudoración tiende a acumular mucha suciedad, impurezas y bacterias. A su vez, es útil en cualquier momento que se necesite un estímulo simple y rápido.

No en vano, se convierte en una opción refrescante para utilizar prácticamente en cualquier momento y lugar, gracias a que suele venir en envases de pequeño tamaño, fáciles y simples de transportar.

Ideal para limpiar las manos

Muchos limpiadores de manos suelen contener alcohol, los cuales pueden acabar irritando la delicada piel de las manos, así como resecarla. Una opción excelente a la hora de limpiarnos las manos es optar por el agua micelar.

Se convierte, de hecho, en una opción excelente a la hora de limpiar las manos con bastante facilidad, dado que solo tenemos que verternos un poco en las palmas de las manos y frotarlas con suavidad, no siendo necesario enjuagarlas.

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Útil para la limpieza de los pinceles y brochas de maquillaje

Lo cierto es que tanto los pinceles como las brochas de maquillaje se caracterizan siempre por estar sucias y repletas de restos de maquillaje. ¿Sabías que el agua micelar puede convertirse también en una opción excelente como medio para limpiarlas?

El agua micelar es una opción ideal para limpiar las brochas y pinceles de maquillaje, gracias a que al estar formulada con micelas y agua, pueden capturar toda esa acumulación de impurezas y restos de maquillaje, de forma simple y sencilla.

¿Cómo hacerlo? El proceso es verdaderamente sencillo. Tan solo debes poner en un vaso un poco de agua micelar, poner los pinceles y las brochas boca abajo, y deja que el agua micelar actúe durante al menos 15 a 20 minutos, hasta que observes que las brochas y pinceles queden perfectamente limpias.

Y tú, ¿conoces cómo usar el agua micelar y tienes algún truco simple y sencillo que desees compartir con nosotros? No te olvides que este producto se convierte en una opción esencial maravillosa para limpiar la piel. Y no solo la piel, también puede ser de utilidad para eliminar el maquillaje de las brochas y pinceles. Y, además, es de mucha utilidad incluso para tonificar la piel (al servir incluso como tónico).

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