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Cómo hacer un sérum facial casero

No hay duda que un sérum facial, aunque no tenga por qué ser un elemento indispensable en la rutina de cuidado de la piel, sí es de muchísima utilidad a la hora de completarla y mejorarla. ¿Sabes por qué? Porque se caracteriza por ser un producto ligero repleto de principios activos únicos, que ayuda a abordar problemas específicos de la piel. Aunque podemos encontrar muchos sérums faciales en las tiendas, ¿sabías que también puedes hacer uno? Te explicamos cómo hacer un sérum facial casero fácilmente y con poquitos ingredientes.

Como ya te hemos mencionado en diferentes momentos, un sérum facial puede convertirse en un paso adicional repleto de beneficios para nuestra piel, ya que consiste básicamente en un maravilloso concentrado de ingredientes activos útil para tratar preocupaciones específicas del cuidado de la piel.

Cómo hacer un sérum facial casero

De hecho, una de sus principales ventajas es su alta concentración de determinados principios activos, lo que favorece enormemente la inclusión de diferentes ingredientes con cualidades únicas para abordar distintos problemas de la piel.

Este se convierte, de hecho, en una de sus principales beneficios. Y es que al estar compuesto por moléculas muchísimo más pequeñas es capaz de penetrar profundamente en capas más internas de la piel, diferenciándose claramente de las cremas hidratantes, que al ser más pesadas (por su consistencia grasosa) tienden a quedarse únicamente en la epidermis (esto es, la superficie de la piel).

No en vano, aunque algunos expertos señalan que un sérum facial no tiene por qué ser un paso indispensable en la rutina, no hay duda que sí ofrece excelentes beneficios. Por un lado, aparte de brindar ingredientes únicos y abordar determinados problemas, también prepara la piel para el resto de ingredientes que conforman la rutina.

Y, además, su contenido en ingredientes activos puede alcanzar el 70 por ciento. Mientras que, las cremas, únicamente alcanzan entre un 10 y un 20 por ciento. Por tanto, aunque nunca deben convertirse en un sustituto de la crema hidratante o de un humectante, sí es un paso adicional con muchos beneficios y ventajas.

Por todo ello, aunque podemos comprar en las tiendas infinidad de sueros faciales, ¿qué mejor que optar por hacer uno fácilmente en casa? Te descubrimos los ingredientes y los pasos que necesitas con los que aprenderás a elaborar uno de forma simple y sencilla.

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Receta básica de sérum facial casero

Aunque como veremos en el siguiente apartado las posibilidades para hacer un sérum facial son infinitas, por la cantidad muy diversa de ingredientes activos que podemos aprovechar en su elaboración, en esta ocasión es una buenísima idea empezar con una receta básica de suero facial. ¿Te animas a elaborarla con nosotros? Toma nota.

Ingredientes:

  • 20 gotas de aceite esencial de lavanda
  • 20 gotas de aceite esencial de árbol del té
  • 20 gotas de aceite esencial de incienso
  • Unas gotas de hamamelis
  • Aceite de semilla de uva

Elaboración:

El proceso a seguir es tan sencillo como simple. De hecho, solo tienes que preparar los ingredientes que necesitas, que te hemos indicado en el apartado anterior, introducirlos en un gotero limpio de vidrio oscuro (para proteger los ingredientes de los rayos ultravioleta), y una vez añadidos todos lo cerramos y los combinamos bien, hasta que se hayan mezclado.

Eso sí, respecto al aceite de semilla de uva, que actúa en este caso como aceite portador, la clave está en añadir la cantidad suficiente como para poder cubrir todo el gotero.

Aunque también podemos optar por otra receta básica todavía más sencilla y simple. Basta con utilizar 1 cucharada de aceite portador (puede ser aceite de jojoba, rosa mosqueta, almendras dulces, oliva… todo dependerá de los objetivos y de tu tipo de piel), 1 cucharada de otro aceite portador o ingrediente líquido (como hamamelis) y entre 6 a 9 gotas de aceite esencial.

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Cómo hacer un sérum facial para pieles claras

En caso de que tengas la piel clara, es muy probable que con el paso del tiempo tengas que empezar a luchar contra las manchas solares y algunos problemas asociados a la hiperpigmentación. Si es así, este sérum facial ideal para personas con piel clara te será de mucha ayuda.

Ingredientes:

  • 20 gotas de aceite esencial de lavanda
  • 20 gotas de aceite esencial de árbol del té
  • 20 gotas de aceite esencial de incienso
  • 5 gotas de aceite esencial de rosa mosqueta
  • Unas gotas de hamamelis
  • Aceite de jojoba

Elaboración:

Como te hemos explicado en la receta básica anterior, el proceso a seguir es igual de simple. Solo tienes que añadir los aceites esenciales y el hamamelis en las cantidades indicadas, en el interior de un gotero de vidrio oscuro, cerrar y combinar bien.

Luego, para terminar, añade el aceite de jojoba hasta alcanzar el tope de la botellita, cierra y vuelve a mezclar de nuevo, con la intención de que el aceite de jojoba se combine con el resto de la mezcla.

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Cómo hacer un sérum facial para la piel sensible

En caso de que tengas la piel sensible, es ideal cuidar al máximo la formulación de nuestro suero facial, ya que, al ser más delicada, es bastante posible que no responda tan bien al sérum facial más básico. Por tanto, hay que saber si los ingredientes activos usados en su elaboración pueden ser o no adecuados.

En esta ocasión en concreto te proponemos una receta de sérum facial para piel sensible ideal para quienes no desean aventurarse.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de jojoba
  • 2 cucharadas de aceite de onagra
  • 9 gotas de aceite esencial de manzanilla

Elaboración:

El proceso nuevamente es bastante simple. Solo debes introducir todos los ingredientes, en las cantidades indicadas, en un gotero de vidrio oscuro, cerrar con la tapa y agitar bien para conseguir que se mezclen entre sí.

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Cómo hacer un sérum facial para la piel seca

Si en lugar de tener la piel normal, mixta o grasa la tuya suele ser más bien seca, y deshidratada, te proponemos ahora una receta ideal elaborada con ingredientes nutritivos hidratantes y humectantes.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de almendras dulces
  • 2 cucharadas de aceite de argán
  • 9 gotas de aceite esencial de geranio

Elaboración:

Combinamos todos los ingredientes, en las cantidades indicadas, en el interior de un gotero de vidrio oscuro. Cerramos con la tapa y, nuevamente, procedemos a agitar para que se combinen bien.

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Cómo hacer un sérum facial para la piel madura

Si tu piel se ha envejecido con el paso del tiempo, y ya ha pasado a convertirse en una piel madura, no hay duda que el sérum facial que te proponemos ahora es para ti.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de jojoba
  • 2 cucharadas de aceite de semillas de granada
  • 9 gotas de aceite esencial de rosa mosqueta

Elaboración:

En un gotero de vidrio oscuro añade todos los ingredientes, cierra y agita bien hasta conseguir que se mezclen y combinen.

¿Cuáles son los mejores ingredientes que podríamos usar en nuestro sérum facial casero?

Respecto a los ingredientes, es cierto que los efectos que nos podría proporcionar un determinado sérum facial dependerá evidentemente de cuál sea su formulación. No obstante, ingredientes como la vitamina E o la vitamina C se convierten en dos principios activos indispensables.

Esto es debido a que mientras que la primera es un ingrediente potente útil para reducir la acción de los radicales libres, el cual protege, nutre e hidrata la piel intensamente, a la vez que suaviza la piel; el segundo (la vitamina C) es útil para estimular el rejuvenecimiento celular, mejorando tanto el tono como la luminosidad de la piel.

El ácido hialurónico es un ingrediente esencial en cualquier sérum facial que se precie, debido a que ayuda a mantener la piel y los diferentes tejidos cien por cien hidratados y humectados, gracias a que atrae y retiene la humedad presente en el ambiente. En este sentido, es necesario diferenciar entre el hialurónico de alto peso molecular y el de bajo peso molecular.

El ácido hialurónico de alto peso molecular se tiende a quedar en la superficie de la piel, reteniendo y sellando la humedad presente en la epidermis, generando una especie de barrera protectora altamente humectante.

Mientras que, el ácido hialurónico de bajo peso molecular, es capaz de penetrar más profundamente en las distintas capas más internas, por lo que es ideal para actuar en la raíz de las arrugas, hidratando la piel internamente.

El retinol también se convierte en otro ingrediente muy útil, sobre todo para aquellas pieles donde ya hayan aparecido líneas finas y arrugas, ya que es un derivado de la vitamina A capaz de rellenar la piel, minimizando con ello la apariencia tanto de las líneas finas como de las arrugas.

Finalmente no nos podemos olvidar de los péptidos, que también son principios activos de acción antioxidante, útiles para suavizar y mejorar la textura de la piel. De hecho, se caracterizan por ser los componentes básicos tanto del colágeno como de la elastina, así como de otras proteínas, de manera que tienden a desempeñar un papel ciertamente clave a la hora de mantener la piel con un aspecto mucho más joven, saludable y fresco.

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