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Cómo hacer una crema hidratante casera

Cómo hacer una crema hidratante casera

Una crema hidratante consiste básicamente en un humectante a base de aceite, la cual se aplica sobre la piel con la finalidad de que sea absorbida y, así, hidrate las diferentes células cutáneas al máximo. Y se caracteriza por ser una fórmula mucho más cremosa e hidratante que un aceite vegetal o una loción. Aunque es cierto que podemos encontrarnos con una amplísima diversidad de cremas hidratantes en las tiendas, ¿sabías que también podemos aprender a elaborar nuestra propia crema hidratante en casa? Te explicamos los pasos que debes seguir a la hora de hacer una crema hidratante casera (y te proponemos también otras recetas únicas en función de tu tipo de piel).

Independientemente del tipo de piel que tengamos, no hay duda que cualquier tipo de piel necesita de la aplicación regular de una crema hidratante. O, lo que es lo mismo, todos los tipos de piel necesitan hidratarse debidamente. Incluso aunque tengamos la piel normal.

Cómo hacer una crema hidratante casera

Y es que la hidratación diaria es esencial a la hora de tener y disfrutar de una piel mucho más sana, saludable y rejuvenecida. A pesar de ello, muchas personas tienden originalmente a considerarlo como un hábito estético, cuando en realidad debería convertirse en una rutina diaria.

Es más, tal y como coinciden en señalar los dermatólogos y expertos en belleza, el uso regular de una crema hidratante, loción y humectante debería ser parte de cualquier régimen de cuidado de la piel, que sobre todo hayan sido elaboradas con ingredientes activos que proporcionen otros beneficios, además de hidratar la piel.

Debemos tener en cuenta que la piel de nuestro rostro, orejas, cuello y escote (sobre todo en el caso de la mujer) se caracteriza por ser muy sensibles, no solo al paso del tiempo, sino también a los distintos cambios estacionales.

Por este motivo, es conveniente hidratar la piel al máximo cada día, puesto que la humedad es imprescindible para repararse, permitiendo con ello que las distintas células cutáneas más jóvenes puedan subir y permanecer a la superficie.

En el caso de las cremas hidratantes, es cierto que, por lo general, las fórmulas en forma de crema están especialmente diseñadas para humectar y mejorar la textura de la piel, además de la propia elasticidad general de la misma.

No obstante, es cierto que, dependiendo del tipo de piel, las fórmulas en crema podrían ser más o menos hidratantes que las lociones, siendo especialmente adecuadas para las pieles grasas y mixtas. Igualmente, una buena crema hidratante es también útil para las pieles secas, dado que ayudaría a hidratar la piel más rápidamente, al ser absorbidas más rápido (si las comparamos con las lociones).

De ahí que, cuando nos encontremos en la tienda, siempre tendamos a buscar cremas hidratantes y productos para el cuidado de la piel que hayan sido especialmente concebidos para su aplicación en nuestro tipo de piel.

De esta manera, nos aseguraremos al máximo de que nos ayudará positivamente a la hora de cubrir no solo su hidratación, sino también las distintas necesidades que pueda tener nuestra piel en todo momento.

Pero también es posible elaborarlas nosotros mismos en casa, lo que nos confiere también una serie de ventajas y beneficios añadidos sumamente interesantes.

Por ejemplo, podemos escoger los ingredientes activos que más nos interesen, por lo que únicamente las elaboraremos a partir de los ingredientes que escojamos en esos momentos.

También es viable que nos ahorremos bastante dinero, puesto que, precisamente, las podemos elaborar a partir de ingredientes naturales que tengamos en casa, sin tener necesariamente que comprarlos en el supermercado, en la tienda de belleza o incluso en el herbolario.

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Receta de crema hidratante básica

Lo cierto es que, aunque en un principio es posible pensar que la elaboración de nuestra propia crema hidratante casera se caracterice por ser difícil o complicada, la realidad es que es muchísimo más fácil de lo esperado.

Preciasamente, aunque a lo largo de los siguientes apartados te propondremos a su vez una serie de alternativas útiles, sobre todo a la hora de encontrar la receta que más te interese (por ejemplo, en función de tu tipo de piel), en esta ocasión en concreto te explicamos cómo hacer una crema hidratante básica.

Ingredientes:

  • ½ taza de aceite de almendras (puedes sustituir por aceite de jojoba)
  • ¼ taza de cera de abejas
  • ¼ taza de aceite de coco
  • 2 cucharadas de manteca de karité (puedes sustituir por manteca de cacao)
  • 1 cucharadita de aceite de vitamina E
  • Extracto de vainilla (opcional)

Elaboración:

Comenzaremos combinando en un recipiente de vidrio resistente al calor, o en una caldera doble, el aceite de coco, el aceite de almendras o de jojoba, la cera de almendras y la manteca de karité o de cacao. Luego, lo colocamos sobre una cacerola más grande con agua hirviendo, y calentamos al fuego, revolviendo de forma ocasional hasta conseguir que todos los ingredientes se hayan derretido adecuadamente.

Una vez derretimos, agregamos el aceite de vitamina E en la cantidad indicada y añadimos el extracto de vainilla. Aunque este último ingrediente es opcional, se recomienda sobre todo si deseas proporcionar un ligero aroma a la crema (además, la vainilla siempre se combina bien con cualquier otro ingrediente, porque dispone de una fragancia tan delicada como relajante).

Finalmente, volvemos a mezclar bien, hasta conseguir que todos los ingredientes se combinen adecuadamente entre sí.

Para terminar, vertemos con cuidado de no quemarnos esta maravillosa loción en un frasco de vidrio o de lata metálica, cerramos y reservamos hasta que se hayan enfriado completamente.

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Receta de crema hidratante casera para pieles secas y mixtas

Si tienes la piel seca o mixta, es muy posible que te cueste un poco encontrar productos adecuados para tu tipo de piel. Si este es tu caso, te proponemos en esta ocasión una receta de crema hidratante ideal para pieles secas y mixtas, elaborada con manteca de karité, tan nutritiva como humectante.

Ingredientes:

  • ¼ taza de manteca de cacao
  • ¼ taza de manteca de karité
  • 2 cucharadas de aceite de almendras dulces o de aceite de oliva

Elaboración:

Empezaremos derritiendo la manteca de cacao en el microondas, calentándola ligeramente durante algunos segundos en un recipiente resistente al calor. Luego, añadimos la manteca de karité y el aceite vegetal, y combinamos bien hasta que la manteca de karité se derrita también de forma completa y todos los ingredientes se mezclen.

Dejamos enfriar la mezcla por completo. En este punto, podemos reservarla en la nevera hasta que se solidifique, y revolvemos para conseguir la textura final.

Para terminar, transferimos la mezcla a un frasco de cristal, y reservamos en un lugar protegido de la luz solar.

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Receta de crema hidratante casera para pieles grasas

Si tienes la piel grasa es también bastante posible que también presente cierta propensión al acné. Si este es tu caso, te proponemos en esta ocasión una crema de consistencia líquida ideal para acabar con la grasa y con las principales bacterias causantes del acné.

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de agua de lavanda
  • 1 cucharada de hamamelis
  • 1 cucharada de agua de menta
  • 10 gotas de aceite de lavanda

Elaboración:

El proceso de elaboración de esta receta hidratante se caracteriza incluso por ser todavía más sencillo si cabe. De hecho, tan solo debes verter todos los ingredientes, en las cantidades indicadas, en una botella de cristal con atomizador. Cerramos con la tapa y procedemos a agitar bien.

¡Listo! Una vez hecho esto, ya tendremos nuestra receta hidratante ideal para pieles grasas, siendo aconsejable utilizarla durante los próximos 6 meses, tiempo durante el cual tenderá a permanecer en perfecto estado.

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Cómo usar nuestra crema hidratante casera

Independientemente de cuál haya sido la receta que hayamos escogido para su elaboración en casa, lo cierto es que el uso de la crema hidratante casera no difiere en absoluto del resto de cremas hidratantes que, por ejemplo, podríamos encontrar en las tiendas de belleza.

Esto significa que debemos utilizarla como lo haríamos con una crema o loción normal. Eso sí, al caracterizarse por ser cremas ultrahidratantes con una consistencia ligeramente más aceitosa, no es del todo aconsejable utilizar mucha cantidad, sino que bastará únicamente con aplicarnos siempre una fina capa.

No obstante, sí es conveniente hacerlo siempre como último paso de la rutina de cuidado de la piel, lo que significa básicamente que, antes de su inclusión, tenemos que haber usado un limpiador, un tónico y un sérum facial (en caso, eso sí, de que lo usemos). Igualmente, podremos usarla tantas veces como queramos, tanto por la mañana como por la noche.

De ahí que sea imprescindible integrar nuestra crema casera hidratante en nuestra rutina o régimen de cuidado de la piel, para no olvidarnos nunca de su aplicación (de hecho, se caracteriza por ser uno de los productos indispensables en este sentido, que no debería faltar nunca).

Y tú, después de descubrir cómo hacer una crema hidratante casera, ¿te animas a elaborar algunas de las recetas que te hemos propuesto a lo largo de la presente nota? disfruta de todas sus cualidades, de forma simple, rápida y sencilla.

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